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viernes, 17 de agosto de 2012

Mi Sangre




Una espinita circula por todo mi ser. Incansable realiza una y otra vez el mismo recorrido impulsada por los latidos de mi corazón. Unas veces fluye y otras obstruye torpemente mis venas y arterias. Pertenece a mí, convivo con ella casi desde que nací…

Creo que ella no sabe hasta que punto la amo, como sangre de mi sangre. Nunca tuve la necesidad de “quitarme esa espinita”, sólo lucho por que fluya por la vida como lo intento hacer yo, soy feliz cuando lo consigo, soy feliz cuando la veo flotar y deslizarse y puedo sentir perfectamente que ella también lo es.

De cuando en cuando, se le olvida que somos muy parecidos: fuertes, flexibles y persistentes en el transcurso del ciclo de los días…yo, se lo seguiré recordando, mientras juntos, nos hacemos mayores.

Juntos estaremos siempre.

lunes, 13 de febrero de 2012

Gitana



Con fuerza, con expresión, con garra, con la mirada alta y al frente, con convicción y desplante…como las cosas que ya no quedan o que van quedando menos.

Como el flamenco y los lunares.

La rosa caída de sus cabellos y abandonada en el suelo era signo de que se había bailado como dios manda, los pelos de punta, el público clamaba y suspiraba entre  oléss” porque los escalofríos que les subían desde la punta de los pies los había hecho levantarse… la madera del “tablao” desconchada. Así se hace gitana.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Mamá


Sesenta años cumple y su mente es Peter Pan. Yo de mayor quiero ser como ella, como su mente, como su positividad y optimismo. Desde que éramos pequeños nos protege de maravilla, hasta nos ponía la mano delante al frenar mientras conducía…hoy día me sigo sintiendo su copiloto y noto su mano, siempre que existe algún peligro, algún bache, algún imprevisto. Me encantan sus manos. La complicidad me une a ella. El temperamento nos separa algún centímetro. El humor nos equilibra.
Su sinceridad espontánea, a veces, la mete en algún aprieto. El humo del cigarro la persigue, como Peter a su sombra. Por las noches, antes de acostarse, el cigarro la ilumina cual antorcha en oscuridad. Una oscuridad moderna.
Práctica, versátil, saca pecho en momentos difíciles. Los supera, los deja atrás.
A su lado, nunca se echa nada en falta. Todo se arregla y se coloca en su sitio como si vinieran las hadas…pierde sentido lo material. Soñar es lo importante, los sentimientos, las ilusiones, el disfrutar, el viajar desde la cama a rincones insospechados y que sólo te aterrice el ring-ring desgarrador del teléfono que no vas a coger, porque simplemente, no apetece.

Criarse así,…, da gusto.

martes, 3 de enero de 2012

Selly



Al conocerla, le dije que dominaba bastante su idioma, pero me frunció el ceño en señal de disgusto, peligraba su aprendizaje del andalú, y no quería perder su tiempo. Su tiempo es oro y lo organiza como tal.

Le encantan los dichos, los refranes, las frases hechas, se adapta de forma camaleónica a cualquier situación, si no se puede dormir, pues no se duerme, si hay que sufrir, pues a sufrir se ha dicho, pero no le aplaces el comer,…, chirimoyas, queso, peces, carnes, pastas, ali-oli, disfruta de dichos manjares con la sonrisa de un niño, los saborea.

Natural de Emilia-Romaña, llegas realmente a conocerla un poco mejor cuando visitas “el Pórtico”, su casa, allí si que se come en familia, en familia de verdad. Diez o quince comensales se despachan a su antojo sin diferenciar adultos de mayores.

“Ragazzi a tavola!” te reclaman desde la lejanía del comedor cuando la mesa está puesta, y a mí, me gusta tardar un poco, queriendo, para que se vuelva a escuchar esta vez un poco más fuerte “RAGAZZIII A TAVOLAAA!!!”, me encanta, disfruto.

Los más peques, los “fantastici quattro” corretean alrededor de la mesa cuando terminan, entre risas, peleillas y porrazos, a mi no me molestan para nada, me preguntan cosas interesantísimas y a veces me da rabia no saber cómo responder, porque el idioma no me da para tanto. No conocen la “j” , no les suena bien, me llaman Cof-cof...les oleré a café, sólo y sin azúcar, el de después de comer.

Todos, a su manera, me han hecho estar tardes enteras más a gusto que en casa de familiares cercanos, incluso que de amigos, incluso más encantado que en mi propia casa,  son realmente especiales.

Con ella me han pasado anécdotas de todos los colores, algunas también en blanco y negro, de las que no se olvidan, de las que sujetan con nudo marinero ciudades tan dispares como Carpi y Melilla, de las que tempestades no se atreven ni a romper.

La última vez, ella estaba algo ausente, sus ojos pedían ayuda o consuelo, pero parecía no ser el momento, no importa, los habrá. Los habrá mejores.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Pupilas azabache



Su infancia es sencilla, va contando momentos felices con granos de arena. Los guarda en una bolsa infinitamente pequeña donde, en cambio, cabría lo infinitamente grande. Su felicidad no se refleja en las pupilas azabache porque no ha calado hondo; hondo han llegado el hambre, la madurez temprana, la falta de recursos. La picardía para encontrarlos. Quizá vive impregnado por la tristeza. Por una melancolía rotunda de ir más allá de donde su vista alcanza a distinguir.

Las dos motas de su mirada es lo más parecido que tiene a los sueños y a la esperanza: ilusión de que este retrato llegue lejos para enseñarnos una realidad que no es la nuestra pero de la que somos cómplices. Y nos grita, apretando los labios, que le salvemos… pero nadie se mueve. Todo lo llena un silencio en blanco y negro.

Letras de Verónica Criado en Tardes de humo y vino.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Antea


Curiosea, imagina, insiste...no se lo dejes todo a los niños.

viernes, 21 de octubre de 2011

Abuelita



La elegancia es un duro adiestramiento, una pose ficticia, impropia de los más pequeños. A nosotros, muy perfumados y muy guapos los domingos a medio día, ganas nos daban de saltar en los grandes sofás del enorme salón, pero era pecado.

Yo fisgoneaba todo, minuciosamente, sin tocar,…,quizá desarrollé en su casa una de mis virtudes, si así puede considerarse ser observador.

Existen abuelas, que pellizcan y besan los mofletes de sus nietos hasta escuchar “aiiii”, yo no es que lo echara de menos, sencillamente, no era el caso. Tampoco abuela era el término adecuado, “abuelita” estaba mejor, abuela pequeñita.

Envidio su perseverancia hasta el final, nieve, llueva o granice. A catástrofes ha sobrevivido. Práctica o no, ella nos intenta cuidar a su manera. Lamenta a menudo, no haber hecho las cosas de otra forma, regresa al pasado, lo esboza con una soltura que muchos quisieran, detalla esas escenas con una perfección que trastoca al oyente y suele preguntarse…¿pero yo había nacido? , sólo por situarse en la década correcta. A ratos lamenta en demasía, quizás lo de abuelita le reste energías, y ella no se ha dado cuenta...

Por sus raíces castellanas de versos se nutre, siempre la recordaré recitándome éste:

«¡Beban otros las burbujas
de esa champaña extranjera!
¡Yo prefiero las agujas
del vino de la Ribera!

Sin desdeñar lo extranjero
en vino y arte prefiero
lo netamente español.
Me gusta la manzanilla,
las mujeres con mantilla
y el rasgar de una guitarra
bajo el toldo de una parra
en una tarde de sol.

Y en la austeridad severa
de una estancia castellana,
sorprender una mañana
toda el alma de Castilla
dentro de una serranilla
del Marqués de Santillana
y en la gracia soberana
de una estrofa de Zorrilla.

¡Oh, Castilla, mi Castilla!
mi rancio suelo español...
mis romances de Zorrilla,
mi caña de manzanilla
hecha con hebras de sol.
Te aseguro que no envidio
otras patrias ni otros cielos,
yo prefiero, como Ovidio
el solar de mis abuelos.

Cambio toda la elegancia
de tus vestidos de Francia,
todos los ricos tesoros
de tus plumas o tus pieles
por el ramo de claveles
que tú llevas a los toros.

Más que todos los sombreros,
más que todas las diademas
que inventaran los joyeros,
me gusta la maravilla
del marco de tu mantilla,
cuando te miro apoyada
sobre una capa bordada
tendida en tu barandilla
de delantera de grada.

Me gustas por lo arrogante,
me gustas por tu constante
desplante de chulería,
me gustas por cariñosa,
¡me places por religiosa!,
me seduces por celosa
y me encantas por bravía.

Te quiero por tu alegría,
por tu gracia macarena,
por tu mirada serena
y tus labios de amapola,
te adoro por ser morena
y porque eres…¡española!»

jueves, 13 de octubre de 2011

Atrapado entre sonrisas



“Si no eres feliz, rodéate de niños”

Y eso hizo el hombre del tiovivo
(…)

martes, 6 de septiembre de 2011

"Sirena"



El primer retrato femenino va acompañado inevitablemente de una canción. Su voz nítida acompaña a su expresión, surge desde muy profundo, embauca y hechiza, como una sirena.

Ya la tarde se pone, sobre la olvidada barca

que en el vientre guarda un cuento, una sirena hechizada.
La olvidada barca, sueña con besar el agua
con hundir su cuerpo seco; entre las olas blancas.

Y que se apaguen las estrellas,
y que los peces se disfracen de reflejo
para no estorbar.
Yo me siento a su lado y la escucho quejarse,
y siendo el pescador:

"Dejame surcar una vez mas, por bajo guia;
dejame morir entre las olas, a la deriva;
deja que mi cuerpo de madera, se rompa con las olas bajo el sol;
dejame, dejame morir.......a la deriva.."

sábado, 20 de agosto de 2011

El Hombre de La Pala


Este hombre, habita en una pequeña cabila en mitad de la nada. Nos vió; yo no lo intuí hasta que se acercó a unos doscientos metros, sigiloso. Acudió en nuestra ayuda con algo en sus manos, él si lo intuía. No pidió nada a cambio, ni siquiera un trago de lo que bebían allí los presentes que asistían al “espectáculo” de manos cruzadas.
Os contaré mas cosas de este hombre, antes necesito un trago.

miércoles, 13 de julio de 2011

Jaime



Hombre astuto, superviviente por genética. Fumador empedernido. Él si que sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida: siestas a la fresquita, cigarritos a la sombra del cañizo, acompañar caminando a la más pequeña de sus siete hijos al médico, aceitunitas al inicio y un té caliente (aunque se cuezan treinta y seis grados centígrados a la sombra) para bajar la comida. Se sienta a echar contigo la sobremesa como uno mas de la familia en su restaurante y hablar habla hasta por los codos.

Cuando le regalé esta fotografía dijo: “Que chivani que estoy…al menos cuando yo me vaya, quedará ésto”. Y no me dejó pagarle la tetera.

domingo, 3 de julio de 2011

El Mercado Medieval (Mercaderes).







Ayer retornó el medievo, unos miraban los puestos y sus cachivaches: pulseras, perlas, quesos o altramuces invadían los cinco sentidos de transeúntes que por allí merodeaban batallando precios, palpando y olisqueando inciensos y fragancias…
Otros en cambio, resignados al instinto, nos agenciamos otras esencias, pero en gama de grises.

sábado, 25 de junio de 2011

El Pescador


A veces lo nombran desde coches que pasan cerca de su puesto de pescado: "¡Bambi Bambi!" parecen decirle, él se enfada. Una palmera y un gancho son todo su escaparate y las branquias bien rojas de sus piezas. Esquivo y callado posó sin darse cuenta mientras disfrutaba de un té con hierbabuena, a la sombra, en un cafetín.